El Coliseo de Roma

          El mayor escenario para los mayores espectáculos de la historia. Hasta el siglo XX, ninguna construcción superó en capacidad al Coliseo, destinado a acoger las sangrientas diversiones con que los emperadores cortejaban al pueblo.

La enorme mole del anfiteatro Flavio, más conocido como "Coliseo", aún domina majestuosamente la margen izquierda del Tíber, como el mayor y más solemne testimonio del antiguo poder de Roma. El historiador Beda el Venerable, ya en la lejanía del oscuro siglo VIII, formuló una admirada y célebre profecía  que da cuenta de la gloria de este monumento: "Mientras siga en pie el Coliseo, seguirá en pie Roma. Cuando caiga el Coliseo, caerá Roma. Cuando caiga Roma, caerá el mundo."  Las enormes dimensiones de este anfiteatro, que podía acoger a unos 50.000 espectadores, justifican su denominación, aunque los orígenes de ésta siguen envueltos en el misterio: según muchos, se debía a una estatua (o "Coloso") de Nerón alzada en sus cercanías. En todo caso, es innegable que hace justicia a su demonumental tamaño. 



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